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jueves 17 de octubre de 2019
Publicado en EDOMÉX

Diputados reprueban a Secretario de Educación

Miércoles, 09 Octubre 2019 13:29 Escrito por  Veneranda Mendoza

El grupo parlamentario de Morena en la Legislatura local “reprobó” al secretario de Educación estatal, Alejandro Fernández Campillo, por ofrecer cargos directivos a exgobernadores como César Camacho, no invertir en escuelas públicas para que políticos como el senador Eruviel Ávila hagan negocio con instituciones privadas, y privilegiar el gasto de nómina.

Durante la comparecencia del funcionario con motivo de la Glosa del Segundo Informe, el diputado Faustino de la Cruz acusó que 90 por ciento  del presupuesto educativo de la entidad se emplea en el pago de servicios personales, “entre ellos, los sueldos y prestaciones de lujo de los cientos de funcionarios de alta confianza del gobernador”, lo que se traduce en deficiente infraestructura educativa.

“El Secretario de Educación percibe un sueldo bruto de 138 mil pesos (mensuales) más prestaciones; el subsecretario de Educación Básica, 113 mil pesos; el subsecretario general de Educación, 116 mil pesos; y el director General de Educación Normal y Fortalecimiento Profesional, 99 mil 200 pesos, mientras que el sueldo promedio de los docentes es de poco más de 5 mil pesos mensuales —12 por ciento más bajo que el promedio nacional—”, señaló.

Indicó que 39 mil 900 millones de pesos, de los 44 mil 426 destinados a la Secretaría de Educación, se utilizan en nómina, y solo 900 millones en infraestructura educativa, mientras las carencias de infraestructura persisten y se frena la rehabilitación de escuelas dañadas por los sismos de 2017.

Además, señaló, 29 mil millones de pesos de los 33 mil asignados a los Servicios Educativos Integrados al Estado de México (SEIEM), y 140 millones de los 200 presupuestados para el Instituto Mexiquense de la Infraestructura Física Educativa (IMIFE) se usan para cubrir salarios.

Para De la Cruz Pérez, el Secretario de Educación también está reprobado en éticapor “convertir a las universidades públicas en refugio de políticos fracasados”, como Pablo Bedolla, exalcalde de Ecatepec, a quien se ungió como rector de la Universidad Bicentenario, con un sueldo de casi cien mil pesos mensuales; la exdiputada Brenda Alvarado, directora del Tecnológico de Estudios Superiores de Ecatepec, quien gana 101 mil pesos al mes; o el exgobernador César Camacho, presidente del Colegio Mexiquense.

De la Cruz acusó que el Gobierno del Estado ha dado prioridad a la educación superior privada, pues el negocio se encuentra en manos de muchos políticos como el exgobernador Eruviel Ávila.

De una matrícula de 459 mil 566 alumnos a nivel medio superior, dijo, solo 25 por ciento tiene cobertura estatal, con 118 mil 756 alumnos, mientras 39.9 por ciento es de educación privada y 34.2 estudia en universidades como la UNAM, IPN y UAM.

En suma, refirió, 8 de cada 10 universitarios mexiquenses o pagan por sus estudios universitarios en escuelas particulares o afortunadamente son matriculados en Universidades nacionales.

El legislador destacó que el funcionario tampoco garantiza a los mexiquenses el acceso a la educación para los adultos, pues solo se destinan 625 millones de pesos para abatir el rezago, mientras el INEA registra en el Estado de México a 6 de los 20 municipios con mayor atraso educativo del país: Ecatepec, Chimalhuacán, Naucalpan, Tlalnepantla, Toluca y Nezahualcóyotl, de tal manera que más de 315 mil mexiquenses no saben leer ni escribir y 3.4 millones tienen rezago educativo.

De igual manera, dijo que Fernández Campillo está reprobado por no practicar la democracia sindical, pues el Gobierno sigue ejerciendo el control absoluto de las plazas docentes, directivas, dejando la educación en manos de operadores políticos, cooptando la libertad de asociación de los educadores.

“(Está) reprobado por no combatir la corrupción al interior del sistema educativo mexiquense, pues permite la opacidad, el clientelismo, las componendas, el compadrazgo y el derroche de los recursos públicos en detrimento de una educación digna y de calidad para los niños y jóvenes mexiquenses. Escuelas sí, reclusorios no”, concluyó, en alusión a la intención del Gobierno estatal para edificar dos cárceles mediante la figura de la Asociación Público Privada (APP).