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jueves 17 de octubre de 2019
Publicado en EDOMÉX

Multifamiliares: Madrigueras para delincuentes

Viernes, 26 Julio 2019 16:39 Escrito por  Gabriela García

Las unidades habitacionales en el Estado de México se han convertido en tierra de nadie, sus callejones estrechos, poco alumbrado y cero vigilancia las convierten en guaridas de delincuentes.

Estos lugares han sido el lugar perfecto para cometer delitos principalmente en contra de las mujeres, así lo reconoce Natalia Solis, quien todos los días acompaña a su hija a la parada del camión por la presencia de sujetos ajenos a la unidad habitacional donde vive.

“Se encuentra mucha delincuencia en la noche, sobre todo la inseguridad para las mujeres y las niñas, muchas jovencitas que van a la escuela que regresan o salen temprano para ir a su lugar y ya nadamas las están cazando”.

En octubre del año pasado dos mujeres fueron baleadas en la unidad habitacional Los Rosarios, en el municipio de Tlalnepantla, Estado de México. La inseguridad es cosa de todos los días en los pasillos de estos edificios multifamiliares.

Los vecinos reconocen vivir en zonas habitacionales catalogadas como focos rojos, tal es el caso de la Carlos Hank González en San Mateo Atenco, La loma 1 y Colinas del Sol en Almoloya de Juárez, Ocho Cedros y San Buenaventura en Toluca.

“Sí hay personas desconocidas, yo llevo 24 años viviendo aquí, entonces, más o menos conozco a todas las personas de la unidad y obviamente cuando pasan corriendo sabemos que no son de aquí”.

Para Eduardo Garduño Campa, catedrático de la Universidad Autónoma del Estado de México, las unidades habitacionales se han convertido en dormitorios y no en viviendas, derivado del poco espacio de la construcción, lo que lleva principalmente a los adolescentes a salir y delinquir en las calles.

“La situación en estos momentos en las unidades habitacionales genera problemas de depresión a las personas porque son espacios muy pequeños en los que habitan más de seis, siete u ocho personas, esta situación lleva a que los miembros de la propia familia se depriman y optan nada más por llegar a dormir y entonces ya no lo tengan como una vivienda, eso es grave”.

Algunos fraccionamientos o unidades habitacionales se han construido muy cerca de los penales, situación que ha provocado la llegada de familias enteras procedentes de municipios como Ecatepec, Cuautitlán Izcalli y Huixquilucan, catalogados como focos rojos por sus altos índices delictivos.

“Cuando llegan y generan en espacios ciudades nuevas pues eso genera conflicto porque vienen no solo problemas de seguridad de salud vienen problemas de transporte tienen problemas de tráfico vienen problemas de servicios públicos”.

Se estima que una de cada tres mujeres que vive en unidades habitacionales en el Estado de México ha sufrido algún tipo de agresión.