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miércoles 18 de septiembre de 2019
Publicado en EDOMÉX

Talleres ayudan a mujeres presas a ganar dinero y reinsertarse a la sociedad

Miércoles, 11 Septiembre 2019 17:42 Escrito por  Gabriela García

Detrás de cuatro paredes, en un taller donde 22 mujeres elaboran letreros todos los días, hay un mundo de colores, globos de foami y frases como felicidades, bienvenido y gracias. Sin embargo, algo muy peculiar distingue a este lugar. El taller se encuentra al interior del Penal de Santiaguito, en Almoloya de Juárez, y por años se ha convertido en la fuente de trabajo de mujeres Privadas de su Libertad.

Tal es el caso de Decnik, quien lleva 16 años recluida en el Penal por el delito de secuestro. Durante todo el tiempo de su condena, ha invertido 10 años en el Taller de foami en el área femenil del penal. Este trabajo le permite solventar los gastos escolares de sus hijos.

“Para nosotros, el taller es de gran ayuda. Es un modo de sustentarse. Es un modo de cubrir nuestros gastos, de ayudar a nuestra familia”.

Pintar, pegar, cortar y ensamblar mantiene la mente de los presos ocupada y les permite olvidarse de su encierro, además de que los aleja de las riñas y la mala convivencia.

“Realmente, estando en este lugar la mente se quiebra. Estamos preocupados por nuestros padres, nuestros hijos, por la situación que se viven afuera. Entonces, el taller es de gran ayuda, es un distractor súper bueno porque nos permite estar trabajando y no idear cosas malas”.

A diario trabajan de nueve de la mañana a seis de la tarde con una hora de comida. Es como cualquier otro trabajo. Durante este tiempo, olvidan por un momento que están tras los muros de una cárcel. Sin embargo, la realidad regresa cuando vuelven a su celda para dormir.

“A veces, amanecemos de buenas, de malas. No estamos de humor para tolerar cosas, podemos tener diferencias, pero estamos juntas y nos apoyamos.”

Al día realizan 70 arreglos. Por cada uno obtienen dos pesos, una cantidad muy mínima. Por lo mismo, procuran realizar cantidades importantes para sacar un monto que les permita solventar gastos personales y de familia.

Vianey es otra interna que lleva 18 años recluida por el delito de secuestro. Ella es encargada del área de corte.

“Es muy bonito. Depende de cómo seas con las chicas. Ellas son muy unidas, se prestan a trabajar. Aquí, pues nos enseñan un oficio y eso es muy bueno porque no estamos de ociosas. Ganamos nuestro dinero, aquí trabajo y me compro mis cosas”.

La hija de Vianey se encuentra en Nezahualcóyotl y estudia Informática. Estudiar esta carrera ha sido posible gracias al sueldo que percibe al interior del penal su madre.

“No porque estemos aquí nos vamos a olvidar de la familia. Tenemos una responsabilidad. Tenemos que darles algo. A lo mejor no es mucho, pero sí es de gran ayuda”.

Al interior del Penal de Santiaguito, en Almoloya de Juárez, hay 237 mujeres Privadas de su Libertad. La mayoría de ellas por delitos como secuestro, delincuencia organizada y narcomenudeo. Algunas de ellas son víctimas de sus parejas, otras más son autoras intelectuales. Al final del día, no dejan de ser madres, hijas, esposas o abuelas.

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