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Publicado en OPINIÓN

El despido injustificado de un trabajador

Miércoles, 01 Julio 2020 11:43 Escrito por  ENRIQUE MARTÍNEZ

“El mundo se mueve gracias a la suma de los pequeños empujones de cada trabajador honesto”.

Hellen Keller

Hasta antes del 30 de noviembre de 2012, el patrón que despedía de manera injustificada a algún trabajador era sancionado fuertemente por la Ley Federal del Trabajo, pues en ella se establecía que si el trabajador demandaba el despido injustificado ante la Junta de Conciliación y Arbitraje y se demostraba que el patrón había actuado de forma ilegal, sería conminado a pagar los salarios caídos, desde el momento en que cometía el despido, hasta la conclusión del juicio. Sanción que, desde mi punto de vista, era adecuada, ya que así se buscaba inhibir este tipo de acciones injustificadas por parte de los patrones, pues, más allá de que estos usaran otras triquiñuelas para despedir trabajadores sin responsabilizarse por ello, sabían del gran riesgo que corrían si se demostraba su acción injustificada en contra de sus empleados.

 

Durante su sexenio, Vicente Fox intentó modificar esta ley laboral; no lo logró gracias a la oposición, pero Felipe Calderón sí la reformó, una vez realizadas sus alianzas con Enrique Peña Nieto, y gracias el voto del PRI y del PAN en el Legislativo. El último día de su mandato, el 30 de noviembre de 2012, fue publicada la Ley Federal del Trabajo con las reformas correspondientes, las cuales traerían, en su mayoría, perjuicios para los trabajadores. Uno de ellos, un fuerte golpe a su Estabilidad Laboral, pues se les dieron alas a los patrones para poder despedir a algún trabajador si así lo deseaba, toda vez que con la reforma se eliminó la sanción expuesta en el primer párrafo de este texto. Con la reforma a la ley en el 2012, la protección por parte del Estado a los trabajadores se dejó de lado, ya que si el patrón despide a un trabajador y se demuestra que fue de forma injustificada, sólo se le obliga a pagar los salarios caídos de un año; por consecuencia, una sanción tan ligera como esta da pie a que los patrones despidan empleados siempre que lo deseen.

 

Pero no todo está perdido. Ante un despido injustificado, el trabajador puede fundamentar su demanda en contra del patrón indicando no haber cometido ningún acto de los establecidos en el artículo 47 de la ley laboral, y por los cuales el patrón puede despedirlo sin ninguna responsabilidad. Dichos actos son los siguientes, de forma resumida:

 

I. Engañar con certificados falsos o referencias en los que se atribuyan al trabajador capacidades, aptitudes o facultades de las que carezca.

II. Incurrir durante sus labores en faltas de probidad u honradez, actos de violencia, amagos, injurias o malos tratamientos en contra del patrón o del personal directivo.

III. Cometer en contra de alguno de sus compañeros cualquiera de los actos enumerados en la fracción anterior.

IV. Cometer, fuera del servicio, en contra el patrón o personal directivo alguno de los actos a que se refiere la fracción II,

V. Ocasionar intencionalmente perjuicios materiales durante el desempeño de las labores o con motivo de ellas, en edificios, obras, maquinaria y demás objetos relacionados con el trabajo.

VI. Ocasionar los perjuicios de que habla la fracción anterior, siempre que sean graves.

VII. Comprometer, por su imprudencia o descuido inexcusable, la seguridad del establecimiento o de las personas que se encuentren en él.

VIII. Cometer actos inmorales o de hostigamiento y/o acoso sexual contra cualquier persona en el establecimiento o lugar de trabajo.

IX. Revelar los secretos de fabricación o dar a conocer asuntos de carácter reservado, con perjuicio de la empresa.

X. Tener más de tres faltas de asistencia en un período de treinta días, sin permiso del patrón o sin causa justificada.

XI. Desobedecer al patrón o a sus representantes sin causa justificada, siempre que se trate del trabajo para el que fue contratado.

XII. Negarse a adoptar las medidas preventivas o a seguir los procedimientos indicados para evitar accidentes o enfermedades.

XIII. Concurrir a sus labores en estado de embriaguez o bajo la influencia de algún narcótico o droga enervante, salvo que, en este último caso, exista prescripción médica.

XIV. La sentencia ejecutoriada que imponga al trabajador una pena de prisión.

 

Los anteriores son actos que considero de mayor relevancia y que son mencionados en el artículo 47 de la ley laboral, por los cuales el patrón puede despedir a un trabajador de manera justificada. Es así que, si no te encuentras dentro de alguno de estos supuestos y el patrón ejecuta la arbitrariedad de despedirte, está cometiendo un despido injustificado en tu contra, y ante este acto ilegal, tú puedes demandar una indemnización, o lo que considero mejor, la reinstalación en tu puesto de trabajo, pues esta se trata de una figura jurídica dentro del derecho laboral que permite recuperar la Estabilidad Laboral tras un despido ilegal.

Pero ante todo, recomiendo que para protegernos de alguna violación en contra de nuestros derechos humanos laborales, lo mejor es organizarnos como trabajadores. Es más fácil violar los derechos de un solo trabajador, que hacerlo si nos mantenemos unidos y organizados.

¿O usted qué piensa?

 

LIC. ENRIQUE MARTÍNEZ ZÁRATE

EGRESADO DE LA UNAM

ASESORÍA GRATUITA EN MATERIA LABORAL Y FAMILIAR POR MEDIO DE WHATSAPP: 5548674692

FACEBOOK: ENRIQUE MARTÍNEZ ZÁRATE

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