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Publicado en OPINIÓN

El trabajo no es un artículo de comercio

Jueves, 19 Noviembre 2020 09:35 Escrito por  Enrique Martínez Zárate

El artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; a su vez, el artículo tercero de la Ley Federal del Trabajo es muy claro al indicar que el trabajo es un derecho y un deber social. No es artículo de comercio y exige respeto para las libertades y dignidad de quien lo ejerce.

Lo que se plantea en el párrafo anterior tiene una gran importancia y el laboralista Mario de la Cueva explica muy bien qué significa el derecho al trabajo digno y socialmente útil, y al mismo tiempo, porqué el trabajo es un derecho y un deber social. De la Cueva dice que la sociedad y el derecho actual le imponen al ser humano deberes y le conceden derechos, derivados unos y otros de su naturaleza social; es decir, la sociedad tiene el derecho de exigirle a sus miembros ejercer una actividad útil y honesta, y el hombre tiene derecho a reclamarle a la sociedad la seguridad de una existencia compatible con la dignidad de la persona humana.

Así mismo, explica que, en el presente, el derecho del hombre a la existencia significa la obligación de la sociedad de proporcionar a los hombres la oportunidad de desarrollar sus aptitudes.

Ahora bien, como lo explica el maestro de la Cueva, el hombre tiene derecho a que la sociedad le garantice una existencia compatible con la dignidad de la persona humana, y esto se logra respetando los derechos humanos laborales, por medio de salarios bien remunerados, y generando las condiciones para que su calidad de vida sea mejor, entre muchas otras condiciones. Sin embargo, desde hace décadas, en México se encargaron de que este no fuera el objetivo; de ello existen responsables y siempre hay que señalarlos: los patrones y dirigentes sindicales quienes vieron por su propio interés y se enriquecieron a costa de la pobreza de los trabajadores, teniendo siempre la complicidad de los gobiernos en turno.

Una de las mayores afrentas en contra de la clase trabajadora se ha dado al convertir el trabajo en un artículo de comercio, lo que puede ser considerado como una forma de esclavitud moderna. ¿Por qué o cómo? Simple, violaron lo establecido en el artículo tercero de la ley laboral, que claramente indica: “EL TRABAJO NO ES UN ARTÍCULO DE COMERCIO”, y convirtieron a la subcontratación en algo normal, en vez de que fuera una excepción. Con ello, una empresa grande (conocida como beneficiaria), a través de empresas pequeñas, se hace con la fuerza de trabajo, evitando responsabilidades hacia los trabajadores y generándoles precarización; dicho de otra manera, la empresa beneficiaria, a través de una empresa pequeña, renta la fuerza de trabajo, generándose con ello una esclavitud moderna, pues se mercantiliza el trabajo y deja de verlo como una cuestión social, empobreciendo a los trabajadores.

El trabajo, como se ha podido observar, es un deber social y el gobierno debe garantizar que dicho deber se cumpla, con el fin de que los trabajadores tengan una vida digna. Se ha permitido durante varios sexenios, sobre todo desde los años noventa, que el trabajo se convierta en un artículo de comercio, al ser permisivos en el hecho de que se rente la mano de obra, al grado de reformar la ley laboral en el 2012 y establecer reglas para llevar a cabo dicha renta.

El Gobierno actual busca terminar con esa especie de esclavitud moderna o renta de los trabajadores, al proponer una reforma en el sentido de que se prohíba la subcontratación; pero a la iniciativa le falta llegar al fondo de determinadas figuras que pueden provocar lagunas legales y permitir que se siga comerciando con el trabajo. Un ejemplo es la figura de servicio especializado u obra especializada; sobre estas se debe tener bien en claro su definición o qué se considera como tales, de otra manera la subcontratación seguirá ocasionando perjuicios a los trabajadores. Sería muy conveniente que, antes de aprobarse dicha iniciativa, sean escuchados los sindicatos independientes y representativos, pues desde su frente hay mucho qué aportar, en pos de lograr una reforma que realmente proteja a los trabajadores. Se comenta que habrá un parlamento abierto para enriquecer esta iniciativa; deseamos que así sea.

¿O usted qué piensa?

LICENCIADO ENRIQUE MARTÍNEZ ZÁRATE
EGRESADO DE LA UNAM
ASESORÍA GRATUITA EN MATERIA LABORAL Y FAMILIAR POR MEDIO DE
WHATSAPP: 5548674692
FACEBOOK: ENRIQUE MARTINEZ ZARATE

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