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Publicado en OPINIÓN

La era del revanchismo

Lunes, 07 Septiembre 2020 23:09 Escrito por  Francisco Paredes

Más que en ningún otro momento de la historia de México, los ciudadanos poseen la oportunidad de comunicar. Desde hace un par de años, las redes sociales han tomado una preponderancia inusual en la vida cotidiana, convirtiéndose en una herramienta de denuncia social y de coerción contra las irregularidades de los gobiernos.

Las denuncias realizadas por estos medios van desde baches o coladeras destapadas, hasta verdaderas injusticias cometidas por autoridades de todos los niveles, actos de corrupción, abuso policial; pero también se han volcado a la denuncia entre particulares: la intolerancia en contra de quien no vive o piensa de la misma manera.

En su mayoría, estos reclamos tienen como fondo una justicia social no alcanzada ni con los cambios de gobierno; son un reclamo directo contra una clase económica que, en su momento, se enriqueció bajo la premisa del poder eterno.

El cambio en el paradigma de los medios de comunicación se comenzó a gestar en el sexenio calderonista; las redes sociales fueron aprovechadas para exponer su afición a las bebidas alcohólicas, cosa que, dicho sea de paso, es cierta; sin embargo, también se debe reconocer que ese no fue su error más grave.

Durante el sexenio peñista, estas herramientas se utilizaron profusamente para destacar los errores de quien fue bautizado como “Lord Peña”, de sus hijos, familiares y amigos. Esta etapa mostró lo más nefasto de la corrupción, clientelismo y amiguísimo que ha marcado la política mexicana durante el último medio siglo.

Ahora, con la llegada de Andrés Manuel López Obrador, esta tendencia se ha polarizado. Producto de la propia política presidencial, las redes sociales se han convertido en un hervidero de ataques entre grupos y posturas, lo que ha sido aprovechado también para desinformar, calumniar y atacar a cualquier persona que piense o actúe diferente. Los ataques y la desinformación se dan conforme al sexo, raza, creencia religiosa, posicionamiento político, estatus económico, machismo, feminismo, por ser privilegiados, por ser desposeídos... simplemente por ser seres humanos.

La polarización y la separación que se presenta en el país se refleja perfectamente en las redes sociales; en mayor o menor medida, son el concentrado de todos los enojos y frustraciones de los usuarios. Y, sin embargo, continúan siendo el mayor referente informativo para la población.

Hablar sobre lo que se debe hacer y a dónde hay que llegar en la evolución de la información en redes sociales se debe dejar en manos de los teóricos y especialistas; sin embargo, no contribuir con la desinformación, la calumnia y la descalificación nos corresponde a todos. Principalmente con la consciencia de que la unión ciudadana ha traído cambios políticos importantes en México, y tal parece que los necesitaremos una vez más.

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