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Publicado en OPINIÓN

La unidad y la victoria son sinónimos Samora Machel

Jueves, 11 Junio 2020 10:56 Escrito por  ENRIQUE MARTÍNEZ ZÁRATE

TRABAJADORES, LA IMPORTANCIA DE ORGANIZARSE

Al momento de escribir este artículo, la abogada Susana Prieto Terrazas se encuentra privada de su libertad. Ella fue detenida por la Fiscalía General de Tamaulipas; su delito: haber protegido a la clase trabajadora, defendido los derechos humanos laborales y organizado a trabajadores de la maquila para que obtengan mejores prestaciones laborales. No podía dejar pasar por alto esta arbitrariedad.

El salario de los trabajadores en México, so pretexto de evitar fuertes inflaciones a mediados de los años ochenta, empezó a perder poder adquisitivo y a convertirse en un salario precario para millones de mexicanos. En tres décadas, de 1987 a 2017, la pérdida acumulada medida por la canasta básica fue de 80.08%. Durante esas décadas, el empresariado, en complicidad con el gobierno, empobreció a la gran mayoría de los trabajadores. Durante el actual gobierno, el salario ha sido aumentado en dos ocasiones en el lapso de un año, teniendo un crecimiento de 36%; sin embargo, eso no quiere decir que las cosas hayan mejorado para los trabajadores, menos aún con la pandemia por la que estamos pasando. La resistencia de los empresarios es fuerte, la pelea que sostienen en contra del actual gobierno no se debe a otra causa más que a la de evitar perder todos los privilegios obtenidos de los anteriores gobiernos, y uno de los grandes beneficios, si no es que el más importante, es la generación de grandes ganancias a costa y en perjuicio de los trabajadores. Esos salarios precarios impuestos a lo largo de tres décadas, produjeron suntuosas riquezas para la clase empresarial; sin olvidar que dentro de ese mismo lapso de 30 años, fueron realizadas reformas “estructurales” a leyes de seguridad social que regulan las pensiones de los trabajadores del sector privado y público, causándoles grandes perjuicios, pues quienes empezaron a cotizar después de estas reformas, sólo podrán obtener una pensión precaria. La cereza del pastel se dio con la reforma laboral llevada a cabo entre los sexenios de Calderón y Peña Nieto, y que agrede fuertemente la estabilidad laboral y, con ella, muchas prestaciones que nacen de dicha estabilidad.

El daño cometido en contra de los trabajadores a lo largo de todos esos años, nos permite apreciar que realmente no están organizados, o que son representados por dirigentes sindicales corruptos que sólo se benefician de manera particular a expensas de sus representados.

Muchos trabajadores opinarán que los sindicatos no sirven; nada más falso que esta afirmación. Los sindicatos se conforman gracias a todos y cada uno de los trabajadores; entonces, es obligación de todos y cada uno estar informados acerca de sus derechos humanos laborales. Estando informados sabremos cuáles son nuestros derechos y las consecuencias de que estos sean vulnerados. Los trabajadores volverán a decir que de nada sirve conocer nuestros derechos, porque si exigimos que estos se respeten, correremos el riesgo de perder nuestro empleo; sí, y este riesgo y cualquier otra clase de represalias es mayor si se exige el respeto a esos derechos de manera individual; pero si se demanda el respeto a los derechos humanos laborales de manera conjunta y organizada, los trabajadores obtendrán resultados positivos. Nunca será igual que un solo trabajador se enfrente a quienes violan sus derechos humanos laborales, a que lo hagan todos los trabajadores unidos y organizados. Lo mismo pasa cuando los dirigentes sindicales actúan en contra de los intereses de los trabajadores: estando informados y unidos, es menos complicado actuar en contra de estos pseudolíderes.

Por eso es necesario conocer nuestros derechos como trabajadores; haciéndolo sabremos que es importante mantenernos organizados por una simple y sencilla razón: ORGANIZADOS PODEMOS LOGRAR MEJORES RESULTADOS A FAVOR DE NUESTROS DERECHOS Y PRESTACIONES, QUE ACTUANDO DE MANERA INDIVIDUAL.

La defensa de nuestros derechos humanos laborales de forma organizada en nuestros centros de trabajo es el inicio de la defensa de estos mismos en un ámbito más amplio, es decir, defender nuestros derechos en nuestro lugar de trabajo nos hará comprender que esos mismos derechos también son defendibles a nivel nacional, y hasta en el ámbito internacional.

En el pasado, ya sucedió que el desconocimiento y la desorganización de los trabajadores permitiera que se impusiera un salario precario durante décadas, que la Ley del Seguro Social fuera reformada en 1997 para socavar las pensiones de millones de trabajadores, que la Ley del ISSSTE fuera reformada en el 2007 en perjuicio de las pensiones de millones de trabajadores al servicio del Estado, y que la Ley Federal del Trabajo se reformara en el 2012 con grandes daños económicos para todos los trabajadores en México.

Estamos en el mejor momento para que, como trabajadores, conozcamos nuestros derechos y nos organicemos; debemos tomarle la palabra a este gobierno y su reforma que garantiza la libertad sindical, para que, con base en ella, sean elegidos dirigentes que representen los intereses de todos los trabajadores. Como lo mencioné al inicio, del otro lado, los patrones no están nada contentos con los privilegios que se les están escamoteando, entre ellos, el de tener a su cargo mano de obra a cambio de salarios precarios. El actual salario mínimo es el comienzo de una recuperación del poder adquisitivo; además, con la reforma laboral del 2019, a los patrones se les está arrebatando el privilegio de mantener al frente de los sindicatos a dirigentes corruptos que traicionan a la base trabajadora. La última palabra la tienen los trabajadores.

¿O usted qué piensa?

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