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Publicado en OPINIÓN

La violencia laboral contra las mujeres

Jueves, 26 Noviembre 2020 09:23 Escrito por  Enrique Martínez Zárate

El artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que todas las personas tienen derecho a un trabajo digno e indica que a trabajo igual corresponde salario igual, sin tener en cuenta el género.

La Ley Federal del Trabajo fija la tutela a la igualdad sustantiva o de hecho de trabajadores y trabajadoras ante al patrón, así como diversos artículos establecen los mismos derechos, tanto para la mujer, como para el hombre.

Cada 25 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, sin embargo, la información dada a conocer por la Secretaría del Trabajo a principios de 2020 muestra que 26.6% de las mujeres que trabajan o trabajaron, es decir, una de cada cuatro, han experimentado algún acto violento en el ámbito laboral, principalmente de tipo sexual o discriminatorio, precisándose que 39% de las 55.7 millones de personas ocupadas en el país son mujeres.

El salario de la mujer es inferior al que perciben los hombres, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En diciembre de 2019, el salario promedio reportado fue de 378 pesos diarios; los hombres percibieron en promedio 398 pesos, mientras que las mujeres sólo 346 pesos; una diferencia de 52 pesos diarios, es decir, más de medio salario mínimo diario en 2019.

La participación de las mujeres en el mercado laboral se ha concentrado en el sector de la industria de la transformación, comercio y servicios para empresas, personas y el hogar, sin embargo, en 2019, aproximadamente 74% de las mujeres con actividad laboral en alguno de estos grupos ganaba menos de tres UMAs; por el contrario, 61% de los hombres se encontraba en la misma condición.

La participación de las mujeres en el mercado laboral formal ha crecido en los últimos tres años, pero esta incorporación ha ocurrido en empleos de baja remuneración y que usualmente no requieren de formación especializada.

Es importante que la integración de las mujeres al mercado laboral esté acompañada de salarios justos; para ello, es importante fomentar medidas de no discriminación en contra de ellas. Aunado a lo anterior, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dio a conocer que en México, una de las principales violencias cometidas en contra de las mujeres en el trabajo es el acoso sexual, porque sirve como balance contra el empoderamiento de las mujeres, motivando el control y dominio sobre ellas, y creando en su contra un ambiente laboral hostil.

La discriminación también es un acto de violencia y las mujeres están expuestas a situaciones particulares de discriminación en el ámbito laboral. Una forma de hacerlo consiste en despedirlas durante su licencia de maternidad o al reincorporarse a sus labores al finalizar esta; también al recibir negativas para respetar los días de licencia establecidos por consejo médico, entre otras.

Si bien, en nuestra Constitución existe una regla general que establece que todas las personas somos iguales en derechos, la realidad nos revela que no lo somos. Las relaciones de poder y la estructura de nuestra sociedad justifican esa situación de opresión hacia las mujeres, pues fomenta el mantenimiento de estereotipos y roles que asignan o determinan el tipo de trabajo, el derecho o no a elegir libremente uno, e incluso si debe ser o no remunerado. El hecho de pagarle un salario inferior a una persona por el sólo hecho de ser mujer tiene explicación en la percepción cultural y social de que las mujeres son inferiores y es válido explotarles laboralmente.

De acuerdo con estudios, las mujeres son más susceptibles de sufrir violencia sexual por razones culturales, estructurales y económicas; la vulnerabilidad no desaparece, sino que se hace mayor, pues el trabajo forma parte de esas ideologías que ven los privilegios sexuales del hombre, la desigualdad de la mujer con respecto a este y el uso como norma de la violencia para resolver los conflictos. Además, se ha observado que algunos tipos de trabajos realizados por las mujeres las exponen aún más a sufrir violencia porque se vinculan con esos factores estructurales y de estereotipos de explotación e inferioridad. Se ha comprobado que la violencia sexual contra ellas es frecuente cuando son jóvenes y se encuentran iniciando sus carreras y cuando laboran en fábricas o cadenas de suministro donde son mal pagadas; pero ese tipo de violencia también está generalizada en las ocupaciones vistas tradicionalmente como "de altos ingresos" y dominadas por hombres, como la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.

Por todo esto, mi admiración para todas las mujeres que no se rinden, que se atreven, que se manifiestan, porque gracias a ellas, como siempre ha sucedido en la historia, gracias a quienes luchan una y otra vez, se lograrán grandes triunfos en favor de su género.
 
¿O usted qué piensa?
 
LICENCIADO ENRIQUE MARTÍNEZ ZÁRATE
EGRESADO DE LA UNAM
ASESORÍA GRATUITA EN MATERIA LABORAL Y FAMILIAR POR MEDIO DE:
WHATSAPP: 5548674692
FACEBOOK: ENRIQUE MARTÍNEZ ZÁRATE

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