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Publicado en OPINIÓN

Los trabajadores y sus cotizaciones en el IMSS

Miércoles, 29 Julio 2020 09:33 Escrito por  Enrique Martínez Zárate

La importancia de que el patrón inscriba a sus trabajadores en el IMSS. ¿Qué puede hacer el trabajador si el patrón no lo da de alta en esta institución?

En la actualidad, ocurre con frecuencia que un patrón, ya se trate de una persona física o moral, no inscriba a algún trabajador en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por ahorrarse algunos costos para su negocio o empresa, lo que resulta muy perjudicial para el empleado; no sólo porque cuando requiera del servicio médico este no se le va a prestar, sino porque también le causará un gran perjuicio con el paso del tiempo, pues, de este modo, el patrón está evadiendo su obligación de pagar las cuotas obrero-patronales, y al mismo tiempo impide que el trabajador cotice en el IMSS, lo que provocará que, cuando llegue el momento de que este se quiera pensionar, obtendrá menores ingresos económicos.

Recordemos que existen dos modalidades para pensionarse: por cesantía en edad avanzada o por vejez. La primera se obtiene mediante la Ley del Seguro Social de 1973, y la segunda mediante la Ley del Seguro Social de 1997. En la primera, basta con que el trabajador haya registrado 500 semanas cotizadas, y en la segunda, se deben tener 1 250 semanas de cotización.

A un trabajador que se pensione bajo la modalidad de la Ley del 73 le bastará con tener diez años de trabajo para conseguir las 500 semanas de cotización, mientras que los años restantes que haya continuado laborando le servirán para recibir un ingreso extra en su pensión; pero si el patrón, o alguno de los patrones para los que haya trabajado, no lo inscribe en el IMSS, le ocasionará un perjuicio, impidiendo la cotización de un mayor número de semanas y, con ello, la obtención de menores ingresos en su pensión.

Los casos de trabajadores que comenzaron a laborar tras la reforma a la Ley del IMSS de 1997 son peores, ya que, de manera obligada, deberán pensionarse bajo esta modalidad, por lo que, para lograr las 1 250 semanas de cotizaciones, forzosamente tendrán que trabajar 25 años, y aún así, sólo alcanzarán una pensión que, si bien les va, será equivalente al 35% de su salario. A eso hay que sumar que si el patrón ha actuado de forma ilícita y no los inscribió en el IMSS, los trabajadores tendrán que ampliar el tiempo de sus labores para poder obtener las 1 250 semanas de cotización que exige esta ley.

Pero no todas son malas noticias. Cuando un trabajador vive una situación en la que el patrón evade su obligación de pagar las cuotas obrero-patronales, puede denunciar esta irregularidad ante el IMSS a través del número telefónico 800 623 2323. Su denuncia puede ser secreta, si existe temor por ser víctima de despedido como represalia. También existe una liga para denunciar a través de la red: http://www.imss.gob.mx/denuncia.

Ahora bien, el Poder Judicial de la Federación establece que la seguridad social constituye un derecho en favor de los trabajadores, establecido en el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Méxicanos, por lo que, entre otras cosas, las cuotas obrero-patronales deben ser pagadas; de ahí que, cuando el trabajador demande que el patrón cumpla con dichas obligaciones, al quedar evidenciada la existencia de la relación laboral y demostrarse que no fue inscrito en el IMSS mientras duró el vínculo jurídico, y aunque a la fecha en que se formule la reclamación ya no exista el nexo laboral, se debe condenar al patrón a inscribir al trabajador en el régimen de seguridad social y a que le entregue las cuotas obrero-patronales respectivas, por ser imprescriptibles las prestaciones de seguridad social, incluyendo las relacionadas con la vivienda y fondo de ahorro, hasta el día en que subsistió la relación laboral.

Como pueden darse cuenta, los trabajadores no están desprotegidos ante esta clase de abusos que, con el tiempo, los perjudica a la hora de obtener una pensión. Por eso, siempre hay que procurar guardar los recibos de pago o cualquier clase de evidencia que demuestre que existió una relación laboral y el tiempo que esta duró, para que, en caso de cometerse esta ilegalidad, sea denunciada ante las autoridades correspondientes. El mismo camino se debe seguir si el salario con el que ha sido inscrito un trabajador en el IMSS es menor al que realmente percibe día a día por prestar sus servicios al patrón.

Pero como siempre lo comento, lo mejor es organizarnos dentro de nuestros espacios de trabajo, para así defender nuestros derechos humanos laborales.

¿O usted qué piensa?

LIC. ENRIQUE MARTÍNEZ ZÁRATE
EGRESADO DE LA UNAM
ASESORÍA GRATUITA EN MATERIA LABORAL Y FAMILIAR POR MEDIO DE WHATSAPP: 5548674692
FACEBOOK: ENRIQUE MARTINEZ ZARATE

 

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