Tres Pm

domingo 18 de agosto de 2019
Publicado en NIMIEDADES

Nimiedades y Barbaridades

Miércoles, 31 Julio 2019 17:40 Escrito por 

Ante la proximidad del inicio del nuevo ciclo escolar y la falta de espacios públicos para garantizar la demanda en todos los niveles. Los propietarios de escuelas privadas se frotan las manos para recibir a los que no alcanzaron un lugar en las instituciones de gobierno.

El problema de la falta de infraestructura pública para espacios educativos ha provocado la proliferación de escuelas privadas en todos los niveles desde pre primaria hasta universidad. Algunas incorporadas a la secretaría de educación del gobierno mexiquense y otras directamente avaladas por la SEP. Con la existencia de estos centros de enseñanza es como se alcanza a cubrir el 99 por ciento de la demanda educativa.

Pareciera una NIMEDAD la existencia de escuelas particulares. Pero no es así es un asunto grave porque se hace evidente la incapacidad de la autoridad por garantizar un derecho como es la educación.

Es precisamente la insuficiencia de espacios educativos públicos lo que ha hecho de la educación un negocio muy lucrativo. Una BARBARIDAD. Pues se crean escuelas donde lo único que deben cumplir ante la SEP y la SEGEM, es que atiendan el calendario escolar y el plan de estudios. Para hacer atractiva la escuela particular los dueños ofertan materias adicionales como un idioma o un taller de tecnología, así como actividades extraescolares como deportivas y artísticas como danza, ballet, canto, etc.

Con esto las escuelas particulares además de cumplir con la disposición oficial ofertan algo adicional para que los padres de familia inscriban a sus hijos. Y es precisamente ese extra lo que les permite imponer los montos de colegiaturas que les parezca. Es decisión de los jefes y jefas de familia inscribir a sus hijos en las escuelas particulares que ellos elijan.

Pero no siempre ha sido por voluntad de los progenitores que sus hijos asistan a una institución de estas características. La mayoría de las veces se da por la falta de espacios en las escuelas públicas y muy pocas por razones de residencia. Muy lamentable que los centros de enseñanza privados que existen sean grandes negocios y no una alternativa real de solución al problema de la educación.

No se crítica el que se obtenga una rentabilidad por ofertar un servicio educativo, sino que de la educación se obtenga una utilidad que no garantice una calidad en la enseñanza. En este sentido son pocas las instituciones privadas serias y responsables que están comprometidas con la educación.

La mayoría sólo ve el beneficio económico. Más criticable es que quienes tienen cargos directivos en las dependencias educativas ya sea federal o estatal o en las universidades y tecnológicos se aprovechen de la información pública de la que disponen para crear sus propios centros de enseñanza o bien ponerlos con prestanombres a manera de que no se advierta su participación.

Lo peor es que este tipo de funcionarios sabe que no hay una legislación que controle y regule a las escuelas particulares en el cobro de colegiaturas, exámenes extraordinarios y actividades extraescolares y mucho menos los intereses y recargos que se les aplican cuando hay demora en el pago de las mensualidades.

Ese tipo de funcionarios son los que alientan la construcción de espacios educativos de carácter privado a veces sin cumplir con las normas de protección civil y la dependencia educativa otorga el permiso porque es una forma de atender la demanda que no se puede cubrir con los espacios oficiales. Ojalá los legisladores que ahora están muy activos también volteen a este tema y no para desparecer a las escuelas privadas sino para que cumplan con su responsabilidad social como entes de enseñanza y no como los grandes negocios en los que se han convertido