Tres Pm

miércoles 18 de septiembre de 2019
Publicado en NIMIEDADES

Nimiedades y barbaridades

Miércoles, 04 Septiembre 2019 12:58 Escrito por  Por G & C

De pseudo líder social a mercenario de la política

Oscar González Yáñez, diputado del Partido del Trabajo (PT), en el 2015 fue a rogarle al entonces Presidente Enrique Peña Nieto para evitar que su partido perdiera el registro porque no alcanzó en las elecciones de ese año el mínimo de votos. En 2018 se colgó del movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador y alcanzó, por esa circunstancia, sumar más votos de los que tanto él como la cofradía que controla el PT habían soñado.

Ahora, el legislador se siente con todo el derecho de tratar de marcar agenda, haciendo propuestas absurdas, fuera de la nomenclatura de libertades y de cambio actual. Lo hace no porque su propuesta alcance eco y sea progresista, sino más bien pretende tener reflectores y buscar el protagonismo que lo ha caracterizado.

Hacerle caso y seguirle el juego es una BARBARIDAD.

La semana pasada tuvo la ocurrencia de plantear la posibilidad de una reforma constitucional para regular el funcionamiento de los medios de comunicación, porque están—según él—desbordados y atentando contra el progreso del país.

No hay nada más absurdo que un retroceso en las conquistas de la lucha social, por la que han muerto hombres y mujeres de bien en nombre de las libertades y los espacios democráticos. Aquí también los medios han jugado un papel determinante. Ya se le olvidó al diputado que los medios han contribuido a la obtención de los puestos que ha tenido, dos veces diputado local, dos veces diputado federal o tres, ya no recuerdo, presidente municipal.

Ya se le olvidó al presidente del PT que gracias a los medios de comunicación se ha logrado que la sociedad esté más abierta, despierta e informada de lo que sucede. Eso ha abonado a que los ciudadanos tengan una mayor capacidad para tomar una decisión a la hora de elegir a sus gobernantes.

Lo bueno es que esta propuesta absurda no tuvo eco en el resto de los diputados. Incluso, los de su partido. Es obvio que lo único que pretende el legislador es protagonismo. No es ninguna NIMIEDAD.

Esa ha sido su forma para lograr mantenerse en la ubre presupuestal, ya sea como legislador local o federal, o bien como integrante de la dirección del PT en la entidad. De líder social no tiene más que el estandarte, pero de mercenario de la política tiene mucho. Solo hay que observar cómo ha alcanzado muchos peldaños sin haber hecho una propuesta real en beneficio del Estado de México o del país.

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