Tres Pm

SÍGUENOS EN REDES SOCIALES

Google AdSense LeaderBoard
Publicado en OPINIÓN

Rumores y desencuentros

Lunes, 21 Septiembre 2020 22:18 Escrito por  Francisco Paredes

Durante la semana que acaba de concluir, fue significativo el registro de un rumor sobre la renuncia del fiscal mexiquense; sin embargo, este supuesto resultó falso, pero más por un tema político que por los buenos resultados generados en el Edomex en materia de procuración de justicia.

Uno de los ejemplos más claros sobre la ineficacia de esta dependencia es el caso de Edgar Villalba, quien desapareció en abril de 2019, y hasta hace unos días fue hallado sin vida dentro de un tambo sumergido en las ciénagas del río Lerma.

Este caso sólo es uno de los miles que se dejan de lado ante la importancia mediática o política de otros sucesos. Mientras en el caso Villalba, las detenciones de sus presuntos asesinos se registraron más de un año después, en el caso Miranda Cardoso sólo pasaron un par de días para que hubiera detenidos, móvil y se iniciara el proceso en contra de sus victimarios.

Ya lo hemos señalado en muchas otras ocasiones en este espacio: la impartición de justicia en el Estado de México no es ciega; sí se toma en cuenta el nombre, apellido y tema económico.

En una entidad con dieciocho millones de habitantes, la mayoría viviendo en condiciones de pobreza, los delitos no se persiguen ni se investigan correctamente si no hay de por medio un interés político, económico o social. Esta condición limita y lastima los derechos de las víctimas, las discrimina, las segmenta, y sobre todas las circunstancias, revictimiza a las personas que sufren algún delito.

Está claro que la actuación de los elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México no están regidos al cien por ciento por su titular; sin embargo, sí es este el responsable indirecto de la situación que prevalece al interior de la corporación. También está claro que el cambio de titular no resolverá de facto las problemáticas que históricamente se registran en la FGJEM, pero sí tendría que ponerse empeño por parte de sus titulares para combatir la corrupción y el tráfico de influencias que han envenenado a la institución.

Mientras la titularidad de la Fiscalía sea un botín político y no una pieza clave para el desarrollo del Estado de México, seguiremos enfrentando este tipo de situaciones, sin importar el número de años que permanezca el fiscal en el cargo o cuantas veces sea removido.

Etiquetado como