En un partido trabado y con pocas luces, los Tigres de la UANL y los Diablos Rojos del Toluca repartieron puntos tras igualar sin anotaciones. El encuentro, que generaba morbo por ser la repetición de la última serie por el título, se caracterizó por el juego brusco y la falta de profundidad. Los dirigidos por Mohamed no pudieron imponer las condiciones que los llevaron al bicampeonato, mientras que los felinos sufrieron para generar peligro constante ante el marco escarlata.
Tigres buscaba desesperadamente una revancha simbólica ante el equipo que les arrebató la gloria el torneo pasado. No obstante, la presión de no haber ganado su último juego como local ante Pumas pareció pesar en las piernas de los jugadores universitarios. Por otro lado, el Toluca llegó a Nuevo León con la confianza de haber ganado sus dos primeros partidos, pero en esta ocasión se toparon con un muro defensivo que limitó las proyecciones de sus atacantes más peligrosos.
El complemento fue una extensión de la lucha en el centro del campo, con escasas emociones en las áreas. Al minuto 75, la entrada de Sebastián Córdova fue uno de los momentos más comentados del juego, recibiendo tanto aplausos de apoyo como abucheos de desaprobación. Apenas un minuto después, la situación se puso cuesta arriba para el local con la expulsión de Juan Purata, lo que obligó a Tigres a replegarse y renunciar a gran parte de sus aspiraciones ofensivas para asegurar el empate.
La polémica no faltó en el cierre del cotejo cuando Juan Brunetta parecía vestirse de héroe con un golazo desde fuera del área en el tiempo de compensación. La euforia en el Estadio Universitario duró apenas unos segundos, ya que el árbitro central señaló una infracción previa sobre el defensor Pereira, invalidando la jugada de inmediato. Esta decisión dejó un ambiente de frustración en el banquillo local, que veía cómo se escapaba la oportunidad de cobrar una pequeña parte de la deuda pendiente con el Diablo.
El 0-0 final refleja fielmente lo sucedido en la cancha: dos equipos con mucho respeto mutuo que terminaron anulándose. Toluca regresa al Estado de México conservando siete puntos, mientras que Tigres suma cuatro unidades que los mantiene en la pelea, pero con muchas dudas sobre su funcionamiento colectivo. La Liga MX continúa su marcha y ambos clubes tendrán que mejorar sustancialmente si pretenden ser protagonistas nuevamente en la fase final del Clausura 2026.



