El filming day de Cadillac en Silverstone ha servido como la primera prueba de fuego para el equipo y para Sergio Pérez. Al volante del monoplaza impulsado por Ferrari, el mexicano demostró por qué fue el elegido para encabezar este proyecto, logrando superar contratiempos iniciales para cerrar una tarde productiva. Este evento marca el inicio de la cuenta regresiva para que la escudería número once debute oficialmente en la máxima categoría del automovilismo mundial.
La ergonomía y el diseño fueron los protagonistas de la jornada, con Pérez evaluando la comodidad y respuesta del coche en condiciones reales. La vestimenta negra de Cadillac proyecta una imagen de sobriedad y fuerza, mientras que el casco mexicano de neón de "Checo" asegura que su identidad nacional brille con fuerza en cada giro. Esta combinación de mercadotecnia y rendimiento técnico es la base sobre la cual la marca busca capturar la atención de la audiencia global en febrero.
La presencia de Valtteri Bottas y Guanyu Zhou refuerza la estructura del equipo, aportando datos complementarios que son cruciales para los ingenieros. Al ser Cadillac un equipo nuevo, cada kilómetro recorrido en Silverstone tiene un valor incalculable para el mapeo del motor y el flujo aerodinámico. La coordinación entre los tres pilotos permitió que el equipo cerrara el día con una base de datos sólida, reduciendo la incertidumbre de cara a la pretemporada oficial.
"Checo" Pérez ha asumido un rol de mentor y desarrollador, trabajando hombro con hombro con los ingenieros en Reino Unido para perfeccionar el monoplaza. Su experiencia acumulada en escuderías de punta le permite identificar áreas de mejora que podrían pasar desapercibidas para pilotos con menos trayectoria. Esta inversión de tiempo y esfuerzo es lo que Cadillac espera que se traduzca en confiabilidad y velocidad cuando las luces se apaguen en el primer Gran Premio del año.
El lanzamiento en el Super Bowl será el momento donde la estética final del coche se revele al mundo, pero el trabajo duro ya se está realizando en la pista. Para la afición latina, ver a Pérez liderar una escudería norteamericana es motivo de orgullo y gran expectativa de cara a 2026. Cadillac no llega a la Fórmula 1 para participar, sino para competir, y con Sergio Pérez al mando, el mensaje para el resto de la parrilla es de absoluta seriedad y ambición.



