Ahora que el 2026 ha iniciado, muy pronto comenzará a funcionar uno de los proyectos más avanzados de Europa de captura y almacenamiento de dióxido de carbono (CO2).
Se trata de Greensand, una plataforma petrolera ubicada en el mar del Norte que será transformada en un depósito de CO2 bajo el visto bueno del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) y de la Agencia Internacional de la Energía (AEI), con el objetivo de emplearse como una herramienta para frenar el calentamiento global.

En una primera fase, el proyecto estará dirigido por el gigante británico Ineos y se espera que durante este año logre guardar alrededor de mil toneladas de dióxido de carbono, y hasta 8 millones de toneladas para finales de la década.
“(Greensand) Es una muy buena oportunidad para invertir el proceso: en lugar de extraer petróleo, ahora podemos inyectar CO2 en el suelo”, declaró Mads Gade, director de operaciones en Europa de Ineos.
“El Mar del Norte es un depósito para el almacenamiento de dióxido de carbono, pues cuenta con una enorme cantidad de datos que hemos recopilado a lo largo de más de 50 años de producción petrolera”, señaló.



