La creciente presencia de microplásticos en los océanos está debilitando la capacidad de los mismos como sumideros de carbono y dificultando su función en la mitigación del cambio climático, reveló una nueva investigación publicada en la revista Journal of Hazardous Materials: Plastics.
En ese sentido, los autores de la Universidad de Sharjah (Emiratos Árabes Unidos) advirtieron que la proliferación de microplásticos en el entorno marino representa un importante riesgo ambiental a nivel global, por lo que urge diseñar estrategias integradas para salvaguardar el papel clave de los mares en la regulación térmica de nuestro planeta.

Para el Dr. Ihsanullah Obaidullah, los resultados obtenidos exponen el problema que hoy representan los microplásticos, sobretodo al afectar tanto al fitoplancton como al zooplancton, esenciales en el ciclo del carbono.
“Además de ser un problema de polución visual y sanitaria, los microplásticos se han convertido en un factor de riesgo climático. Están alterando la vida marina, debilitando la bomba biológica de carbono e incluso liberando gases de efecto invernadero al degradarse”, describió el especialista.
“Aunque en el corto plazo el impacto de estos fragmentos parezca reducido, su acumulación constante presagia consecuencias más graves en el aumento de temperaturas, la acidificación de los océanos y la pérdida de biodiversidad marina”, alertó.



