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Publicado en PET'S

¿Tu perro ladra a otros perros? Descubre cuáles pueden ser los motivos

Lunes, 25 Enero 2021 00:01 Escrito por 

Salir a pasear con un perro que ladra a cualquier can que se le cruza en el camino puede convertir este supuesto momento de relax diario en un auténtico suplicio tanto para el animal, como para el guía y, por supuesto, para todos aquellos con los que se encuentran. Pero, ¿cuáles son las razones por las que un perro puede ladrar a sus semejantes y qué se puede hacer para evitarlo? Los especialistas en comportamiento canino señalan tres causas principales por las que se puede originar esta conducta: la frustración, el miedo y la reactividad. Analicemos cada uno de ellos.

La frustración de nuestra mascota, que puede traer consigo el ladrido como vía de escape, suele tener su origen en un mal aprendizaje del protocolo del saludo y se debe, en la inmensa mayoría de los casos, a un error humano porque no se le ha enseñado a saludar con tranquilidad durante su etapa de cachorro. Si en los primeros meses de vida sacamos a pasear al perro y cada vez que nos encontramos con otro can dejamos que lo salude desde la excitación, estaremos así  inculcándole un patrón de comportamiento que va a repetir en su vida adulta. El perro adulto distingue a otro perro, necesita acercarse de forma inmediata y al llevar la correa y no poder hacerlo se frustra y ladra.

Por su parte, cuando un perro ladra por miedo tiene su origen en una mala socialización o en una experiencia traumática a una edad muy temprana. Todos los etólogos coinciden en una misma cosa: para que esto no suceda es importante socializar a los perros desde cachorros, juntarles siempre que sea posible con sus iguales, dejar que se relacionen y vivan experiencias positivas.
 
El tercer motivo sería la reactividad. Término que sirve para definir a un perro que reacciona de forma desmedida y exagerada ante un estímulo que no tiene por qué ser una amenaza, es decir, un can que no ha aprendido a gestionar sus emociones. En este caso, como en el anterior, la causa está en un deficiente o nulo proceso no solo de socialización del cachorro con otros perros y con otros seres humanos sino de habituación a todo tipo de experiencias: conocer la ciudad, los medios de transporte, los diferentes sonidos que podemos encontrarnos en ella, diferentes espacios, entre otras.

¿Qué se puede hacer para controlar y reconducir este comportamiento?

Los expertos aconsejan seguir estas pautas:

- Ser siempre un referente de calma y seguridad para la mascota. Si el perro ladra a otro perro y eso nos hace manifestar emociones negativas o nerviosismo no estaremos ayudando en absoluto al animal. Al contrario, solo servirá para transmitírselas. Es importante ser un referente de tranquilidad para él, un modelo a seguir y, a la vez, una tabla de salvación.

-Pararse y pararle. Es importante hacer que aprenda esto desde cachorro. Si cuando paseamos a nuestro perro nos encontramos con otro y comienzan los ladridos, la conducta debe ser la siguiente: nos paramos, no regañamos ni corregimos y la correa permanece fija. Cuando el perro deje de ladrar y se calme, aflojamos para dejarle que salude. Con esto, el perro va a aprender que se saluda desde la absoluta tranquilidad y de ninguna otra forma.

- Si el perro tiene miedo de otro, nunca debemos forzarle a acercarse. El can se estresa y llega el ladrido como un mecanismo de defensa ante lo que cree es una amenaza. El perro aprende a funcionar de esta manera: ladra para que los demás no se le acerquen. Conclusión: no debemos empeñarnos en que se aproxime, todo lo contrario, tomemos distancia para que el perro se relaje. Poco a poco y con ayuda de un adiestrador canino si es necesario, planifiquemos un programa en el que se trabaje el acercamiento de forma progresiva en distancias y tiempos.

-Finalmente, como hemos comentado anteriormente, se debe trabajar con el cachorro la socialización y habituación a distintos ambientes y situaciones en sus primeros meses de vida.

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