Bajo el grito de “Justicia para Dalila”, familiares, amigos y conocidos despidieron a la joven en el panteón del municipio de Zumpahuacán, en el Estado de México, luego de que fuera localizada sin vida en el estacionamiento de un cuartel de la Guardia Nacional en el puerto de Acapulco.
Dalila, de 28 años de edad, se desempeñaba como elemento activo de dicha corporación. Fue encontrada sin vida la madrugada del 5 de enero, con un disparo en la boca, presuntamente realizado con su arma de cargo.
Familiares y personas cercanas exigen justicia y rechazan la versión extraoficial que apunta a un suicidio, señalando que existen inconsistencias en los hechos desde el momento de su localización.
Con globos blancos, flores y música de banda, Dalila fue despedida entre muestras de dolor e indignación. Su féretro, de color blanco, fue depositado en el panteón donde descansan ahora sus restos.



