Un reciente estudio publicado en la revista Nature Ecology & Evolution está dando mucho de que hablar. ¿El motivo? Cambia por completo la percepción que hasta hace poco se tenía sobre la homosexualidad en diferentes grupos de primates.
Elaborado por investigadores del Imperial College London (Reino Unido), el presente análisis de estas conductas parece haber demostrado que, en realidad, se encuentran relacionadas con una estrategia de supervivencia, la cual se ha consolidado durante los últimos 40 millones de años.
Tras recopilar datos de 491 especies de primates, las nuevas evidencias encontradas sugieren que este tipo de interacciones permiten a los grupos gestionar tanto entornos hostiles como situaciones de gran estrés ambiental.

“Nuestro trabajo hace hincapié en que las relaciones homosexuales entre los individuos del grupo de primates funcionan como una herramienta flexible para reforzar vínculos sociales y resolver conflictos internos. De hecho, creemos que en entornos donde los recursos son limitados y existe una alta presión por parte de los depredadores, dichas conductas resultan indispensables para mantener la cohesión de la manada”, explicó Vincent Savolainen, autor principal.
“La diversidad del comportamiento sexual es bastante común en el reino animal, entre especies y en las sociedades. Bajo el contexto analizado, es considerada tan importante como cuidar a las crías, buscar comida y sobrevivir ante el ataque de depredadores”, afirmó.